Sobre la Psicología Ambiental y su importancia para la arquitectura

Precisar lo que se entiende por Psicología Ambiental no es una tarea fácil; incluso algunos autores afirman que definir una disciplina tan joven podría impedir su desarrollo. Aún así, nos ha parecido importante hacer un recorrido panorámico por su historia, exponer la problemática que gira alrededor de su definición y mencionar los temas que abarca;  para de esta manera llegar a comprender el vínculo que une a la Psicología Ambiental con la arquitectura. 

Inicialmente podríamos decir que la Psicología Ambiental es la disciplina que se ocupa de analizar las relaciones que, a nivel psicológico, se establecen entre las personas y sus entornos.1 Se ubica dentro de dos referentes disciplinares: las Ciencias Sociales y las disciplinas que estudian el medio ambiente, ya sea natural o construido. 

Generalmente se reconoce que la Psicología Ambiental empieza a establecerse como disciplina a partir de 1960, pero antes de esta fecha es importante reconocer algunos antecedentes. Como por ejemplo La Escuela de la Gestalt, que al tener en cuenta una concepción holística para explicar la conducta, permitió dar un salto cualitativo en la materia. También, los estudios que realizaron  Roethlisberger y Dickson en 1939, para averiguar cómo impacta el medio físico sobre la conducta, fueron un valioso aporte. 

Más adelante, los psicólogo Egon Brunswik y Kurt Lewin iban a tener mayor influencia sobre el nacimiento de esta disciplina. Brunswik en 1943, utilizó el término Psicología Ambiental por primera vez y enfatizó en el papel activo de las personas en la estructuración del ambiente. Lewin por su parte, valoró la importancia de la representación interna del entorno, que se produce en las personas cuando se mueven a través del espacio. Pero a pesar de la importancia que tuvieron estos trabajo para la constitución de la Psicología Ambiental, no se consideran como parte de ella.

No fue hasta después de la mitad de los años cuarenta, cuando aparecieron varios investigadores que marcaron el campo desde donde surgiría definitivamente la Psicología Ambiental. En 1948, el psicólogo Edward Chace Tolman realizó sus trabajos sobre mapas cognitivos.2 Este concepto tendría un fuerte desarrollo posterior a través de las investigaciones de Kevin Lynch.3 Luego, en 1957 el psiquiatra Humphry Fortescue Osmond, estudió la manera en cómo la distribución del mobiliario facilita o dificulta la interacción entre sujetos que están en la misma estancia. Para 1959, el antropólogo Edward T. Hall escribía The Silent Language, donde mostraba la utilización del espacio en diferentes culturas. Y en ese mismo año, el profesor de psicología Robert Sommer publicaba sus estudios sobre el espacio personal.

Finalmente, a partir de la década de los sesentas, la Psicología Ambiental empieza adquirir identidad propia dentro de la psicología, iniciando así su periodo de institucionalización. La aparición de las revistas: Journal of Environmental Psychology y Human Behavior and Environment: Advances in Theory and Research, Handbook of Environmental Psychology, contribuyó para que después de 1980 fuera posible hablar de la Psicología Ambiental como una disciplina establecida.

Pero a pesar de su instauración como campo de estudio, todavía existen varias dificultades en su definición. Esto debido a varios aspectos. Primero a la existencia de múltiples disciplinas interesadas en el estudio de las relaciones entre el ser humano y el medio ambiente, lo cual ha provocado que la Psicología Ambiental sea un campo interdisciplinar de difícil delimitación. 

En segundo lugar, las disciplinas que confluyen en la Psicología Ambiental, fomentan la aparición de numerosos conceptos y leyes provenientes de otros campos como: la Geografía, la Biología, la Arquitectura, el Urbanismo, entre otros, que impiden la definición de un área de estudios coherente. 

Finalmente, las diversas metodologías que se utilizan dentro de la Psicología Ambiental, provocan la proliferación de varios enfoques teóricos y metodológicos que evitan la existencia de una visión integrada de la materia. 

En las fuentes especializadas, el lector podrá advertir las numerosas definiciones que buscan precisar lo que es Psicología Ambiental. En un intento por sintetizar las más importantes, Aragonés y Amérigo4 destacaron  algunos aspectos que tienen en común. Para estos autores, las definiciones de Psicología Ambiental enfatizan en el estudio de las relaciones entre la conducta humana y el ambiente físico, admiten una bidireccionalidad entre el individuo y el entorno, y por lo general, determinan el tipo de ambiente al que se refieren. 

De esta manera, ambos autores llegaron a definir la Psicología Ambiental como: la disciplina que estudia las relaciones recíprocas entre la conducta de las personas y el ambiente sociofisico tanto natural como construido 5

Son muchos los temas que abarcan los estudios de Psicología Ambiental: van desde las investigaciones sobre el conocimiento del medio, hasta el diseño para poblaciones especiales.Tratar de mencionar todas estas temáticas se sale de los alcances aquí planteados, en su lugar nos parece más apropiado referirnos a la tabla del Handbook of Environmental Psychology6 de 1987, dentro de la cual se dividen los temas en tres grupos: los procesos de transacción persona-ambiente, los niveles de análisis ambiental y las aplicaciones de la Psicología Ambiental a los problemas comunitarios.

Campos temáticos dentro de la psicología ambiental  (Según Handbook of Environmental Psychology ,1987 )

Procesos de transacción persona-ambiente:

  • Cognición ambiental.
  • Personalidad y el ambiente físico.
  • Emoción y ambiente.
  • El ambiente físico y el desarrollo del niño.
  • El ambiente y la edad.
  • Análisis conductual aplicado y Psicología Ambiental.
  • Conducta espacial humana.
  • Territorialidad.
  • Hacinamiento
  • Estrés ambiental

Niveles de análisis ambiental: situaciones, escenarios y lugares

  • Escenarios de conducta reconsiderados: escenarios temporales, recursos, dinámicas internas, contextos.
  • Ambientes residenciales.
  • Ambientes escolares y en el aula.
  • Ambientes laborales oficinas y fábricas.
  • Conducta humana, cognición y afecto en el ambiente natural.
  • La perspectiva de la Psicología Comunitaria en la Psicología Ambiental.
  • Los ambientes externos e inusuales.

Aplicaciones de la Psicología Ambiental a los problemas comunitarios

  • Evaluación del ambiente.
  • Diseño para poblaciones especiales: personas retardadas mentalmente, niños, visitantes de hospitales.
  • Hacia una Psicología Ambiental del desorden: delincuencia, delito y temor al delito.
  • Contribuciones psicológicas al transporte.
  • Gestión de los ambientes naturales.
  • Gestión de escasez de recursos naturales.
  • Respuesta a los riesgos ambientales: percepciones y tomas de decisión

Una vez alcanzado este punto, es posible que el lector se esté preguntando: ¿puede la Psicología Ambiental ser útil a la arquitectura ? 

Para el profesor Josep Muntañola, la arquitectura siempre ha estado relacionada con psicología, y este vínculo se ha fortalecido gracias a desarrollo de la Psicología Ambiental. Para él, esta disciplina es un conjunto de conocimientos de psicología, que pueden ayudar tanto a arquitectos, historiadores, geógrafos y ecólogos, como a otros campos de estudio.

Muntañola considera que un diálogo entre la arquitectura y la Psicología Ambiental puede, entre otras cosas, estimular el surgimiento nuevos caminos dentro de la Psicología Ambiental y generar una base de conocimientos útiles a la arquitectura. Pero también destaca que con este diálogo no se pretende que el arquitecto haga de psicólogo, pero sí que no renuncie a su objetivo primordial: conseguir un lugar para vivir cada vez más humano, más rico en posibilidades culturales de todo tipo.7 De esta manera el arquitecto y el psicólogo podrían llegar complementarse y potenciarse mutuamente.

Finalmente, el mismo autor considera que bajo ciertas circunstancias, la Psicología Ambiental puede ser útil a la arquitectura en tres niveles: 8

  1. en la generación, concepción o invención de la arquitectura y el urbanismo
  2. en la evaluación y diagnóstico de edificios y ciudades ya construidas, y
  3. en la clarificación teórica y práctica del funcionamiento de nuestras ciudades y edificios.

La constante búsqueda por comprender cómo se ajustan psicológicamente las personas a los distintos espacios arquitectónicos, demuestra un vínculo importante que une a la Psicología Ambiental con la arquitectura. Para la arquitectura, los diversos estudios de Psicología Ambiental pueden constituir una herramienta útil que le permita al arquitecto enriquecer su práctica profesional. 

Prestar atención a este nexo psicológico usuario-arquitectura, puede impulsar a que el hacer arquitectura trascienda hacia una mejor compresión tanto del ser humano como del medio ambiente, porque como dice Heidegger: Habitamos no porque hayamos construido, sino que construimos y hemos construido,en cuanto habitamos...9 La relación recíproca entre el ser humano y su entorno siempre va a permanecer junto a la arquitectura. 


Notas:

1.  VALERA, Sergi. Cognición, representación y apropiación del espacio. Barcelona: Publicacions Universitat de Barcelona, 1996. Psicología Ambiental: Bases Teóricas y Epistemológicas, pp.1-14. ISBN 8447515982. p. 1

2. TOLMAN, E. C. (1948). Cognitive maps in rats and men. Psychological Review, 55, 189-208. citado en ARAGONÉS, Juan I.; and AMÉRIGO, María. Psicología ambiental. Madrid: Píramide, 1998. Psicología Ambiental. Aspectos Conceptuales y Metodológicos, pp. 21-41. ISBN 8436812182. p. 29

3.  Un ejemplo de los trabajos de Kevin Lynch en este sentido, se encuentra en su libro La Imagen De La Ciudad. Barcelona: Gustavo Gili, 1998. ISBN 8425217482.

4. ARAGONÉS, Juan I.; and AMÉRIGO, María. Psicología ambiental. op. cit.

5.  Ibid. p. 24

6. Tomado de ARAGONÉS, Juan I.; and AMÉRIGO. op. cit. p. 36

7. MUNTAÑOLA I THORNBERG, Josep. Impacto físico, social y cultural de la arquitectura. Barcelona: Edicions UPC, 2000. Arquitectura Dialógica y Psicología Ambiental, pp. 61-65. ISBN 8483014645. p. 61

8.  MUNTAÑOLA I THORNBERG, Josep. Introducción a la psicología ambiental. Madrid: Alianza, 1986. Psicología y Arquitetura: Notas Breves, pp. 33-49. ISBN 8420665150.

9. HEIDEGGER, Martin, Filosofía, ciencia y técnica. Cuarta edición. Santiago de Chile: Editorial Universitaria, S.A., 2003. Construir Habitar Pensar p. 214